Con solo orar NO es suficiente


oracionDos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.  El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;  ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Continue reading

Semejantes a El en su muerte


SEMEJANTES A ÉL EN SU MUERTESEMEJANTES A ÉL EN SU MUERTE

Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte… (Flp. 3:8-10). Continue reading

La verdad sobre el INFIERNO


puerta-infiernoAl abrir las páginas del Nuevo Testamento para observar el modelo de Iglesia que Cristo estableció y al tratar de mirarnos en el espejo de la Iglesia que surgió en el primer siglo, sin hacer demasiado esfuerzo, nos encontramos otro ingrediente sumamente importante, del modelo permanente y mundial de la Iglesia verdadera. Miremos este versículo: “Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo” (Hechos 9:31). Continue reading